Acciones Posteriores a la Batalla de Campo Henderson
By Andres on Mar 12, 2009 in Operaciones y Tácticas
Con el fin de explotar la victoria en la Batalla por el Campo Henderson, los estadounidenses enviaron seis batallones de marines al que posteriormente se le unió un batallón de la Armada en una ofensiva al oeste del Matanikau. La operación estaba comandada por Merrit Edson y su objetivo era el de capturar Kokumbona, los cuarteles de la 17ª Armada Japonesa y Punta Cruz. Defendiendo el área de Punta Cruz estaban tropas japonesas del 4º Regimiento de Infantería comandado por Nomasu Nakaguma. El 4º de Infantería se encontraba sumamente disminuido debido a las pérdidas sufridas en batalla, las enfermedades tropicales y la malnutrición.
La ofensiva estadounidense comenzó el 1 de noviembre y después de cierta dificultad tuvo éxito en destruir las fuerzas japonesas que defendían el área de Punta Cruz para el 3 de noviembre, incluyendo tropas de refuerzo japonesas enviadas para reforzar el regimiento de Nakaguma que estaba bastante castigado. Las fuerzas norteamericanas estuvieron a punto de penetrar por completo las defensas japonesas y capturar Kokumbona. Sin embargo, al mismo tiempo otras tropas estadounidenses descubrieron y combatieron con fuerzas japonesas recientemente desembarcadas cerca de Punto Koli ubicado al este del perímetro de Lunga. Con el fin de combatir esta nueva amenaza, los norteamericanos suspendieron temporalmente su ofensiva el 4 de noviembre. Durante esta ofensiva los japoneses perdieron unos 400 efectivos mientras que los norteamericanos solamente 71.
En Punto Koli, durante la mañana del 3 de noviembre, cinco destructores japoneses transportaron 300 soldados que debían brindar apoyo a las tropas de Shoji que estaban en camino a Punto Koli después de la Batalla de Campo Henderson. Después de enterarse de este desembarco, los estadounidenses enviaron un batallón de marines bajo el mando de Herman H. Hanneken con el fin de interceptar a los japoneses en Koli.
Poco después del desembarco, los soldados japoneses se encontraron con el batallón de Hanneken enviándolo de regreso al perímetro de Lunga. En respuesta los norteamericanos ordenaron a un batallón de marines y a dos batallones de infantería que junto al batallón de Hanneken se movilizaran hacia Punto Koli con el fin de atacar a las fuerzas japonesas ahí ubicadas.
Conforme las tropas estadounidenses comenzaron a moverse, los japoneses comenzaron a arribar a Punto Koli. Para el 8 de noviembre, las tropas norteamericanas trataron de encerrar a las japonesas en Gavaga Creek cerca de Punto Koli. Ante esta situación los japoneses intentaron abandonar sus posiciones en Koli para reunirse con las fuerzas amiga en Kokumbona en el área del Matanikau. Entre el 9 y el 11 de noviembre, entre 2.000 a 3.000 soldados japoneses escaparon hacia la jungla, hacia el sur aprovechando una brecha en las líneas norteamericanas. Durante el 12 de noviembre las fuerzas norteamericanas atacaron y destruyeron las fuerzas japonesas que no habían logrado escapar de la trampa. En esta acción los japoneses perdieron entre 450 a 475 efectivos y la mayor parte de sus provisiones y armas pesadas. Por su parte los norteamericanos perdieron solamente 40 soldados durante la operación.
Mientras tanto, el 4 de noviembre, dos compañías provenientes del 2º Batallón de Incursores de los Marines, comandado por el teniente coronel Evans Carlson, desembarcaron en Bahía Aola, a 64 kilómetros al este de Punta Lunga. Las tropas de Carlson junto con fuerzas del 147º Regimiento de Infantería proveyeron protección para 500 Seabees (Ingenieros de la marina) mientras estos intentaban construir un campo aéreo en esa zona. Halsey, actuando de acuerdo a una recomendación de Turner había aprobado el esfuerzo de construcción del campo aéreo en la bahía Aola. Sin embargo la construcción fue abandonada a finales de noviembre ya que el terreno se mostró casi imposible de trabajar.
Para el 5 de noviembre Carlson recibió la orden de tomar sus tropas y marchar por tierra desde Aola y atacar cualquier fuerza japonesa que hubiese escapado de Punto Koli. Con el resto de las compañías de su batallón que arribaron unos días después, Carlson y sus tropas se mantuvieron patrullando durante 29 días desde Aola hasta el perímetro de Lunga. Durante esta serie de patrullas, las fuerzas de Carlson combatieron en múltiples ocasiones con las fuerzas japonesas en retirada, matando a 500 de sus efectivos y sufriendo la perdida de solamente 16 soldados.
Además de las pérdidas sufridas por el ataque de las tropas de Carlson, las enfermedades tropicales y la carencia de comida causaron todavía más bajas en las disminuidas fuerzas niponas. Para el momento que estas tropas japonesas arribaron al Rio Lunga a mediados de Noviembre, a casi la mitad del camino de Matanikau, solamente 1.300 soldados permanecían con el cuerpo principal de ese ejercito. Cuando arribaron finalmente a las posiciones de la 17ª Armada al oeste del Matanikau, solamente habían sobrevivido entre 700 y 800 efectivos. La mayoría de estos soldados se unieron a otras unidades japonesas que defendían el Monte Auspen y el área superior del Rio Matanikau.
Por su parte el Expreso Tokio estuvo transportando a Guadalcanal refuerzos adicionales de tropas de las 38ª División de Infantería Japonesa entre los días 5, 7 y 9 de noviembre, incluyendo la mayor parte de los efectivos del 228º Regimiento de Infantería. Estas tropas de refresco fueron rápidamente emplazadas en las áreas de Punta Cruz y Matanikau ayudando a resistir con éxito ataques posteriores de las fuerzas estadounidenses el 10 y el 18 de noviembre. Ambos bandos se mantuvieron combatiendo al oeste de Punta Cruz durante las siguientes seis semanas.

Pon un comentario