Operación Lightfoot:

La batalla comenzó cuando las fuerzas británicas comenzaron con su ataque mediante una operación llamada Operación Lightfoot. Ésta inició con un bombardeo masivo de artillería el cual duró 5 horas y media y en el cual se emplearon 882 piezas, que dispararon un promedio de 600 proyectiles cada uno. Posterior a esta acción se dio al avance de las tropas de infantería primero, ya que su menor peso evitaría la detonación de las minas antitanque. La misión de la infantería además de atacar, era la de abrir un paso libre de minas antitanque de unos 7 metros de ancho, de tal modo que pudieran cruzar los blindados ingleses en fila. Esta operación no dio los resultados deseados debido a que los campos minados eran más grandes de lo esperado, además los equipos de detección de minas suministrados a los británicos no eran de buena calidad por lo cual en muchos casos resultaron defectuosos o se descompusieron al poco tiempo de uso, por lo cual la limpieza de los campos debieron realizarla los mismos ingeniero usando bayonetas para tantear el terreno.

Al mismo tiempo al sur de El Alamein, el XIII Cuerpo británico efectuó un ataque de diversión que atrajo a la 21ª Division Panzer y a la División Acorazada Ariete de los italianos. A su vez, el XXX Cuerpo Británico realizó un intento de atravesar los campos minados con el fin de hacer un segundo sendero por el que pudieran movilizarse las unidades acorazadas del X Cuerpo. Para el 23 de octubre de 1942, a las 11 de la noche, el XXX Cuerpo del Ejercito Inglés arribó al campo minado de los alemanes, e inmediatamente comenzaron los trabajos para limpiar el campo de minas. Ya para las 2:00 a.m. del 24 de octubre el camino estaba despejado y dos horas después los primeros blindados comenzaron a cruzar.

Durante la mañana del 24 de octubre, el cuartel general de las fuerzas alemanas era bombardeado. Rommel en ese momento se encontraba en Alemania y el segundo al mando el general Georg Stumme murió debido a un ataque al corazón, por lo cual el general Wilhelm Ritter von Thoma tuvo que tomar el mando de las tropas temporalmente.

Para ese momento los tanques del X Cuerpo británico habían cruzado solo una sección de los campos minados, por lo cual la RAF tuvo que hacerse cargo de mantener controladas a las fuerzas alemanas mediante bombardeos. Sin embargo durante las horas de la tarde se produjo el primer enfrentamiento entre tanques, el cual fue parejo aunque al final del día los ingleses habían logrado afianzar su posición. Para el día 25 de octubre, las fuerzas británicas habían logrado abrir una brecha de 10 kilómetros de ancho por 8 kilómetros de largo dentro de las posiciones alemanas. Sin embargo en las otras zonas del frente los alemanes se mantenían firmemente en sus posiciones defensivas. Debido a esto Montgomery ordenó a sus tropas en el sur que se movilizaran hacia el norte, hacia las posiciones donde se había dado el ataque principal y donde se había estancado la ofensiva.

Para el 26 de octubre los tanques alemanes e italianos lanzaron una serie de ataques pequeños con el objetivo de determinar si había puntos débiles en las líneas inglesas. Sin embargo no pudieron encontrar ninguno y más bien a la medianoche los aliados realizaron un ataque masivo a tres puntos distintos de las líneas de Rommel. La acción no tuvo el resultado deseado por Montgomery por lo cual se perdieron 500 soldados aliados, sobreviviendo solo un oficial. Al mismo tiempo que se desarrollaba este ataque, unidades australianas atacaban un puesto de artillería de los alemanes ubicado al norte. El resultado de esta acción fue positivo para las fuerzas de Montgomery el cual ordenó movilizar el peso de la ofensiva hacia esa posición lo cual trajo como consecuencia la captura de la posición además de 240 soldados alemanes. Las fuerzas de Rommel intentaron sin ningún éxito retomar la colina poco después.

Para ese momento Rommel se encontraba ya en Egipto y encontró a sus fuerzas en una situación lamentable, ya que la División Italiana Trento había perdido a la mitad de sus soldados de infantería, la 154ª División Ligera había perdido dos batallones completos, la moral estaba por los suelos, muchos de los hombres estaban enfermos y había poca comida. Además las fuerzas del Afrika Korps contaban con combustible para solamente tres días más. A pesar de estos problemas, el ejercito de Rommel logró contener el avance de un mucho mejor abastecido ejercito Aliado, lo cual habla mucho de las capacidades de combate del Afrika Korps.

Rommel por su parte estaba decidido a recuperar el sitio de artillería perdido el día anterior, por lo cual ordenó al XXI Ejercito Panzer y a la División Italiana Ariete que se desplazaran al norte. A pesar de ésto no lograron tomar la colina y para empeorar la situación la falta de combustible dejó varados muchos tanques, que fueron un blanco fácil para los bombarderos aliados. En el sur por otro lado, los británicos no pudieron avanzar a pesar de la ausencia de blindados alemanes debido a que la infantería alemana ofreció una feroz resistencia empleando armas antitanque.

Los ingleses por su parte lograron hundir por medio de la RAF al buque cisterna Proserpina en Tobruk, el cual contenía suministros vitales para las fuerzas de Rommel. Entre el 27 y 29 de octubre se efectuaron violentos combates entre unidades blindadas alemanas e inglesas. Ambos bandos sufrieron fuertes bajas, sin embargo la carencia de combustible y la inferioridad numérica en tanques obligó a Rommel a tomar la decisión de luchar hasta el final en El Alamein ya que no había forma de que el Afrika Korps lograra huir dado que no tenían el combustible necesario. Para el 30 de octubre, la 9ª División Australiana logró llegar al campo detrás de las colinas donde se ubicaba el sistema defensivo del Afrika Korps. A pesar del contraataque ordenado por Rommel, los australianos no pudieron ser desalojados por lo cual los alemanes empezaron a planear el 1 de noviembre la retirara a la región de Puka, ubicada unos kilómetros al oeste. Ya para esa fecha le quedaban muy pocos tanques a las fuerzas del Eje, por lo cual tuvieron que detonar 1.200 toneladas de combustible que recientemente les había llegado, ya que de nada les servían.

Los británicos por su lado iniciaron el 2 de noviembre la Operación Supercharge cuyo objetivo era destruir la línea defensiva enemiga y eliminar los pocos tanques que aun le quedaban así como sus reservas para después atacar las rutas de suministros, lo cual acabaría dispersando al Afrika Korps. La acción inició primero con un bombardeo masivo de artillería y fuerza aérea sobre Tel al-Aqaqir y Sidi Abd al-Rahman después del cual se dió la llegada de la 9ª División Australiana. Sin embargo debido al uso más que efectivo de los cañones de 88 mm, los alemanes detuvieron el avance de las tropas británicas y les ocasionaron graves pérdidas. Los británicos tuvieron un 75% de bajas con la perdida de 70 tanques por parte de la 9ª Brigada Acorazada. A pesar de esto los Aliados lograron abrir una brecha en las líneas defensivas alemanas, que le permitió a la 1ª División Acorazada penetrar territorio enemigo. Al mediodía se dió el enfrentamiento entre tanques alemanes e italianos contra los tanques ingleses en la llamada Batalla de Aqaqir Ridge. La situación en el campo de batalla se hizo confusa debido al polvo y al humo despedido por los tanques, las bombas de los aviones ingleses y las andanadas de la artillería disparada por ambos contendientes.

Rommel por su parte ordenó a la 132ª División Blindada Ariete para que se uniera a la batalla, aunque sabía de sobra que estaba perdida. Para el anochecer solo le quedaban 32 tanques funcionales. Debido a esto las fuerzas del Eje empezaron a retirarse de Fuka. Además Rommel le solicitó a Hitler que le permitiera retirarse dada su complicada situación, ante lo cual Hitler se negó rotundamente.

Los ingleses al día siguiente, enviaron 150 tanques los cuales acabaron con lo que aún quedaba de la 15ª y la 21ª Divisiones Panzer. Cuando Rommel supo esto y se enteró de la existencia de una brecha de 19 kilómetros en su línea defensiva, ordenó la retirada de sus tropas desobedeciendo las órdenes de Hitler. Debido a esto, las unidades blindadas británicas lograron alcanzar el desierto abierto lo cual apuró aún más el retiro de los alemanes. Las divisiones italianas, quedaron destruidas casi por completo cuando cubrieron la retirada de las fuerzas de Rommel. La retirada tuvo que ser cubierta por las Divisiones Blindadas Ariete, Littorio, la División Motorizada Trieste y las Divisiones de Infantería Brescia, Trento y Bologna junto con la aerotransportada Folgore. Ésto se debió a que ninguna de estas Divisiones contaba con medios de transporte que les permitieran retirarse.

Como resultado final de la batalla, las fuerzas alemanas perdieron cerca de 12.000 soldados y 350 tanques, quedándole al final solo 36 tanques para cubrir la retirada, mientras que las fuerzas aliadas perdieron unos 23.500 soldados. Por su parte Rommel y su ejército lograron escapar a Túnez a toda prisa a través de la costa africana bajo el riesgo de ser atrapados durante el viaje. Una vez establecidos en Túnez los alemanes por fin recibieron refuerzos y víveres que ocupaban urgentemente y que le iban a ser necesarios para enfrentar a los Aliados, tanto a los ingleses, como a las fuerzas estadounidenses desembarcadas en el noroeste de África durante la Operación Torch. Además de esto Rommel debía enfrentar a las fuerzas de Vichy las cuales se habían vuelto contra los alemanes, por lo cual la lucha se desarrollaría en dos frentes.