Operación Barbarroja - Parte II
By Andres on Ene 9, 2009 in Guerras y Batallas
A pesar de no estar preparada, la Unión Soviética no estaba tan debilitada como se pudiera pensar. Dentro del clima europeo de rearme los soviéticos comenzaron a rearmarse desde antes de la guerra. Para 1941 el ejército rojo sobrepasaba por mucho al ejército alemán en cantidad de soldados y pertrechos, siendo sus modelos de tanques y aviones superiores a los que tenían los alemanes. Además contaban con más tanques, aviones de combate y artillería de largo alcance. El problema era que les faltaba modernizarse tácticamente. Esta era en realidad la gran desventaja de los soviéticos ya que Stalin durante la Gran Purga de 1936 había fusilado y encarcelado a la mayoría de sus más competentes oficiales. De 90 generales solamente 6 habían sobrevivido a la purga.
Debido a esto los puestos vacantes fueron ocupados por oficiales jóvenes y sin experiencia los cuales en la mayoría de los casos no se atrevían a tomar decisiones o hacer sugerencias de ningún tipo.
Debido a esta situación y a que las tropas soviéticas no estaban preparadas, la invasión al inicio resulto sumamente favorable para las tropas alemanas. La invasión inicialmente iba a iniciar el 15 de mayo de 1941, sin embargo debido a la ayuda que hubo de dársele a Mussolini en África y los Balcanes tuvo que ser aplazada. Este retraso resulto fatal a la larga para las tropas de Hitler. Estas atacaron con una fuerza de 3.5 millones de soldados agrupados en 225 divisiones, además contaban con 4400 tanques y 4000 aviones. Era la fuerza invasora más grande de la historia y en un principio en el Ejército de Stalin no pudo hacer nada más que derrumbarse.
Las causas de la derrota inicial de los soviéticos se circunscriben a la guerra relámpago alemana basadas en movimientos rápidos y el uso de la táctica de tenazas acorazadas, la cual era nueva para los estrategas rusos. Por otro lado los soviéticos no esperaban que el ataque se produjera tan rápido por lo cual no estaban preparados y no supieron responder con prontitud. La mayor parte del ejército estaba cerca de la frontera al igual que sus vías de suministro por lo que fueron eliminados rápidamente. Stalin por su parte no reaccionó con rapidez, tomando las riendas de la situación dos semanas después del ataque.
A pesar de contar con más de 19000 tanques, la mayoría de ellos viejos T-26 y carros rápidos BT de apenas 100 horas ya que se descomponían con facilidad por lo que requerían mucha labor de mantenimiento. De hecho durante la primera semana de la invasión más del 50% de los tanques soviéticos estaban inservibles sin haber luchado. A pesar de contar con tanques T-34 y KV-1 superiores a sus contrapartes alemanes, estos representaban solo el 5% y el 2% respectivamente de la fuerza blindada y eran propensos a fallos ya que eran modelos de primera generación. Los tanques además carecían de la munición necesaria, solo un 12% de los tanques contaban con proyectiles perforantes mientras que el resto tenía solamente proyectiles de alto explosivo lo que ponía a las fuerzas blindadas soviéticas en clara desventaja.
Por otro lado a pesar de que los soviéticos contaban con mas blindados estos se hallaban muy dispersos por lo cual estaban en desventaja contra los alemanes que avanzaban como una unidad por lo cual eliminaban fácilmente las unidades separadas que resultaban ser blancos fáciles.
El primer día de la invasión fueron destruidos unos 1800 aviones soviéticos, la mayoría de ellos en sus aeródromos. Para el segundo día habían sido puestos fuera de combate 900 aviones más. Gracias a esto y a que los aviones alemanes eran mas rápidos, las fuerzas de Hitler tenían la ventaja de poder realizar labores de localización de enemigos y de exploración lo cual ahora los soviéticos no podían hacer por carecer de aviones en esa zona.
El ejército alemán contaba con tácticas mas evolucionadas, además las cadenas de mando eran más cortas que en el Ejército Rojo en el cual no se podía realizar ninguna acción sin las órdenes de los superiores, lo cual le restaba flexibilidad. En caso de que un oficial actuara por su cuenta y fracasara, su destino era la pena de muerte.
Uno de los aspectos más importantes es que los soldados soviéticos no contaban con el entrenamiento adecuado, en cambio las tropas alemanas contaban con mucha experiencia producto de los enfrentamientos en que participaron en el oeste, además de que ya de por si su entrenamiento básico era muy superior.
A pesar de los éxitos iniciales, los alemanes no pudieron consolidar sus conquistas y tomar el control de la Unión Soviética, llegando a estar con el transcurso del tiempo a la defensiva y siendo empujados inexorablemente hacia el oeste. Varias fueron las causas de este fracaso. Muchos historiadores están de acuerdo en que el retraso producido por las invasiones a Yugoslavia y Grecia fue vital. El atraso de 2 meses le brindó un poco más de tiempo a los soviéticos para prepararse. De haberse efectuado la invasión en la fecha prevista, los alemanes hubiesen encontrado defensas aun mas desorganizadas.
Por otro lado las fuerzas del Eje no contaban con información fidedigna acerca del número de divisiones, armas y ubicación de las tropas soviéticas ya que hubo un exceso de confianza de parte de Hitler además de una labor de inteligencia sumamente pobre. Este exceso de confianza se debió en parte al fracaso del ejército soviético en la Guerra de Invierno cuando sufrió pérdidas catastróficas frente a un ejército mucho menor.
La logística alemana por su parte no pudo sustentar las necesidades del frente. Hitler considero que podía destruir al ejército soviético en solo seis meses por lo que no preparó a sus fuerzas para una contienda más prolongada, lo cual dificulto grandemente el abastecimiento de sus fuerzas. A esto se debe añadir el enorme tamaño del territorio soviético el cual era más difícil de controlar para el ejército alemán ya que al mismo tiempo debía combatir. Las líneas de abastecimiento y comunicaciones se extendían cada vez más conforme los alemanes se adentraban en territorio enemigo. Los soviéticos podían maniobrar fácilmente sin tener limitaciones de terreno como si lo tenían los generales en Polonia y Francia por ejemplo.
Hitler también subestimo la moral combativa y la capacidad de la industria militar soviética que permitieron a Stalin no solo producir en masa grandes cantidades de armamento, también pudo mejorar las vías de comunicación dentro del país lo que a su vez posibilito la movilización de grandes cantidades de soldados para poder llevarlos a los frentes de batalla donde eran necesarios.
Al tomar Hitler el mando de la operación, tomando decisiones de suma importancia y desoyendo a sus comandantes y asesores mas experimentados como Erich von Manstein se incurrieron en una serie de graves errores durante la campaña que al final incidieron en el resultado final. A esto se suma la destitución que hizo Hitler de oficiales competentes como Fedor von Bock cuando se desarrollaban operaciones importantes.
Un factor de gran importancia fue el invierno producido entre 1941-1942 el cual registró temperaturas extremadamente bajas. A esto se suma que el ejército alemán no estaba preparado para combatir en invierno debido a que Hitler no creía que la invasión se fuera a prolongar tanto. Las armas alemanas tendían a encasquillarse a bajas temperaturas mientras que las soviéticas no.
Por último, los informes de la inteligencia soviética permitieron a Stalin movilizar tropas de la frontera con Mongolia junto con su mejor comandante, Zhukov, ya que sabía que Japón evitaría a toda costa entrar en guerra con la Unión Soviética y con Estados Unidos al mismo tiempo para no tener que luchar en dos frentes al mismo tiempo. Esto permitió que fueran movilizadas las tropas acantonadas en Asia sin ningún temor.
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