Italia había conseguido el control de Eritrea (Etiopía) y de Somalilandia Italiana durante la repartición de África (periodo entre 1880 y comienzos de la Primera Guerra Mundial cuando las naciones europeas reclamaron territorios en África). Además había conquistado Etiopía antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial durante la Invasión de Etiopía. Posteriormente estas 3 colonias fueron reorganizadas en el África Oriental Italiana.

Ya para 1940 las fuerzas coloniales en el África contabilizaban 80.000 solados italianos y 200.000 soldados nativos, mientras que las fuerzas británicas contaban con solamente 17.000 soldados. Al iniciar el ataque, las fuerzas italianas se desplegaron primero para tomar la Somalilandia Francesa (Conocida hoy en día como Yibuti). El ataque sin embargo fue cancelado debido a la rendición de Francia ante Alemania y la creación del Gobierno colaboracionista de Vichy. Para Julio de 1940, un ejercito italiano de 50.000 hombres ocupó las ciudades de Kassala y Gallahat. En agosto de ese mismo año, las fuerzas italianas atacaron y tomaron la Somalilandia Británica empleando para ello 25.000 soldados. Con esta acción Italia obtuvo el control de la mayor parte del Cuerno de África (Región del África Oriental, ubicada donde desemboca el Mar Rojo).

En la batalla de Dakar, efectuada en septiembre de 1940, las fuerzas de los Aliados fallaron en la captura de la capital de Senegal, peleando contra las tropas de la Francia de Vichy. Debido a esto, el África Occidental Francesa (Federación de 8 territorios franceses en el África) permaneció en manos del gobierno de Vichy hasta que fue liberada por los Aliados durante los desembarcos de la Operación Torch, efectuados en el norte de África en noviembre de 1942. Sin embargo en noviembre de 1940 los Aliados ganaron la Batalla de Gabón, con lo cual aseguraron el control sobre el África Ecuatorial Francesa (Federación de colonias francesas ubicadas en el África Central) para las fuerzas de la Francia libre. Para esas fechas, los británicos comenzaron una contraofensiva en Sudán empleando solo 7.000 efectivos, atacando Gallabat, siendo esta ofensiva improductiva. Sin embargo para enero de 1941, las fuerzas italianas tuvieron que retirarse de las ciudades fronterizas de Sudán hasta un territorio más defendible, al este de Kassala. Los ingleses por su parte, recibieron refuerzos provenientes de Sudáfrica y del ejercito de la India Británica, con lo cual la campaña empezó a mostrárseles más favorable. La Somalilandia Británica fue conquistada nuevamente en marzo de 1941 y Adis Abeba, capital de Etiopía fue tomada el 6 de abril, volviendo al poder el emperador Hale Selassie I, el cual retornó a la ciudad el 6 de mayo. Una fuerza italiana remanente continuó peleando una guerra de guerrillas en Etiopía hasta que Italia se rindió en septiembre de 1943.

Por su parte Madagascar, al ser una colonia francesa, era considerado un territorio enemigo por los ingleses desde la creación del gobierno de Vichy. Era la tierra a la que los judíos de Europa deberían ser deportados de acuerdo a una propuesta llamada el “Plan Madagascar” creado por Alemania. En la medida de que Inglaterra controlase el canal de Suez y Egipto, los planes alemanes serian imposibles, por lo cual el plan fue archivado a favor de una campaña de genocidio conocida como la “Solución Final”.

La entrada de Japón en la guerra en 1941 y la rendición de Singapur en febrero de 1942 solo aumentaron los temores de los Aliados de que los ejércitos del Eje pudieran llegar a tomar Madagascar. Es por esto que los Aliados realizaron una invasión en mayo de 1942 conocida como Operación Ironclad. La batalla contra los defensores franceses de Vichy duró varios meses, hasta noviembre, en parte gracias a la ayuda de los japoneses que brindaron apoyo mediante varios de sus submarinos. La Somalilandia Francesa fue conquistada por los británicos para diciembre de 1942.

Posteriormente a los desembarcos aliados de la Operación Torch, los demás territorios franceses bajo el gobierno de Vichy quedaron bajo el dominio de los aliados. Una vez asegurado el control del sur de África además de haber suprimido a los insurgentes italianos en Etiopía, los Aliados pudieron concentrarse en otros teatros de guerra con mas tranquilidad.